| yo, el amor Yo el amor conozco las arenas del desierto; allí he llevado agua a los moribundos de sed, he creado ríos entre las soledades y he estrujado el corazón de las piedras para salvar a los sedientos. Me he sentado en los pozos del desprecio para derramar amor a las almas samaritanas que llevan sobre sí un cántaro lleno de odio. He ido a los funerales para resucitar sueños e ilusiones en aquellos seres que los han perdido. He caminado más que todos los caminantes, que transitan esta tierra. He ido por caminos estrechos y llenos de espinas, he descendido por senderos llenos de fango y con olor a muerte nauseabunda; he pasado sendas pedregosas y empinadas, y he girado sobre abismos con sombras de muerte.
He enjugado las lágrimas, he vendado las heridas, he abrazado y he puesto de mí mismo para curar a los dolientes, luégo me he sentado a escuchar a aquellos que no tienen a nadie quien los escuche. Les he dado mis brazos y mis hombros y mis manos a los que ya no podían más por los caminos difíciles. He extendido mi cayado amoroso para alcanzar a aquellos que peligraban perderse entre los abismos. Para los que no saben y con modestia lo digo: yo soy el héroe en cada hazaña humana. Puedo morir y resucitar por los demás. Puedo sufrir las burlas, las amenazas, los desprecios, los esputos, la cruz, los clavos, las espinas. Sobrevivo a todos los odios y los derroto con mis armas de amor. He vencido el miedo, el terror y a los terroristas, que siempre han huido de mí, por que no han querido conocerme.
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